Author: Diana Baker

  • VOY A PREPARARLES UN LUGAR

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    El espíritu volverá a Dios que lo dio.

    Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente.

    Pero hay un espíritu en el hombre, y el soplo del Todopoderoso le da entendimiento.

    El primer hombre, Adán, fue hecho alma viviente.

    El aliento de vida del hombre asciende hacia arriba.

    Por tanto, sabiendo que mientras habitamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor pero cobramos ánimo y preferimos más bien estar ausentes del cuerpo y habitar con el Señor …y estar con Cristo, pues eso es mucho mejor

    Pero no queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como lo hacen los demás que no tienen esperanza.  Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con El a los que durmieron en Jesús.

    Porque voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros.

    Ec.12:7   Gn. 2:7   Job 32:8   1 Co. 15:45   Ec. 3:21   II Co. 5:6,8   Fil. 1:23   I Ts. 4:13,14   Jn. 14:2,3

  • CAMBIADOS A SU IMAGEN

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    Volverá el polvo a la tierra como lo que era.

    Se siembra un cuerpo corruptible.. se siembra en deshonra…se siembra en debilidad…  Se siembra un cuerpo natural.

    El primer hombre es de la tierra, terrenal;

      Polvo eres y al polvo volverás.

    Uno muere en pleno vigor, estando completamente tranquilo y satisfecho; mientras otro muere con alma amargada, y sin haber probado nada bueno. Juntos yacen en el polvo, y los gusanos los cubren.

    Mi carne morará segura.

    Y después de deshecha mi piel, aun en mi carne veré a Dios;

    ..el Señor Jesucristo, el cual transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación en conformidad al cuerpo de su gloria, por el ejercicio del poder que tiene aun para sujetar todas las cosas a sí mismo.

    SEÑOR, hazme saber mi fin, y cuál es la medida de mis días, para que yo sepa cuán efímero soy.


    Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.

     

    Ec. 12:7  I Co. 15:42-44, 47   Gn. 3:19   Job 21: 21,23,25,26   Sal. 16:9   Job 19:26   Fil.3:20, 21   Sal.39:4; 90:12

  • APACENTARA SU REBAÑO

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    Seré como rocío para Israel.

     

    La mansedumbre y la benignidad de Cristo.

    No quebrará la caña cascada,ni apagará el pabilo mortecino.

    El espiritu del Señor esta sobre mi, porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres. me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos, y la recuperación de la vista a los ciegos; para poner en libertad a los oprimidos; para proclamar el año favorable del Señor. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura que habéis oído. Y todos hablaban bien de El y se maravillaban de las palabras llenas de gracia que salían de su boca.

    Entonces el Señor se volvió y miró a Pedro. Y recordó Pedro la palabra del Señor, cómo le había dicho: Antes que el gallo cante hoy, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.

    Como pastor apacentará su rebaño, en su brazo recogerá los corderos, y en su seno los llevará;
    guiará con cuidado a las recién paridas.

     

    Os. 14:5   II Co. 10:1   Is. 42:3   Lc. 4:18,19,21,22; 22:61,62   Is. 40:11

  • TODO LO PUEDO

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    El espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.

     

     Ciertamente, siguiendo la senda de tus juicios, oh Señor, te hemos esperado; tu nombre y tu memoria son el anhelo del alma. En la noche te desea mi alma, en verdad mi espíritu dentro de mí te busca con diligencia.

    Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno; porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no.

     Porque en el hombre interior me deleito con la ley de Dios, pero veo otra ley en los miembros de mi cuerpo que hace guerra contra la ley de mi mente, y me hace prisionero de la ley del pecado que está en mis miembros.

    Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

    Nuestra suficiencia es de Dios,

    Te basta mi gracia.

     

    Mt. 26:41   Is. 26:8,9   Ro. 7:18, 22, 23  Gal. 5:17   Fil. 4:13   II Co. 3:5; 12:9

  • NO POR FUERZA

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    No por la fuerza ha de prevalecer el hombre.

    Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has desafiado. David metió la mano en su saco, sacó de él una piedra, la lanzó con la honda, e hirió al filisteo en la frente. La piedra se hundió en su frente y Goliat cayó a tierra sobre su rostro. Así venció David al filisteo con una honda y una piedra, e hirió al filisteo y lo mató; mas no había espada en la mano de David.

    El rey no se salva por gran ejército; ni es librado el valiente por la mucha fuerza.

    He aquí, los ojos del Señor están sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia.

     De ti proceden la riqueza y el honor; tú reinas sobre todo y en tu mano están el poder y la fortaleza, y en tu mano está engrandecer y fortalecer a todos.

    Muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

    I S. 2:9;  17:45,49,50   Sal. 33:16,18   I Cr. 29:12   II Co. 12:9,10

  • NO OS DESANIMEIS

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    No he de vivir para siempre.

    Y dije: ¡Quién me diera alas como de paloma! Volaría y hallaría reposo. Me apresuraría a buscar me un lugar de refugio contra el viento borrascoso y la tempestad.

    Pues, en verdad, en esta morada gemimos, anhelando ser vestidos con nuestra habitación celestial; Porque asimismo, los que estamos en esta tienda, gemimos agobiados, pues no queremos ser desvestidos, sino vestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.

    teniendo el deseo de partir y estar con Cristo, pues eso es mucho mejor;

    Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,  puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de El soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios. Considerad, pues, a aquel que soportó tal hostilidad de los pecadores contra sí mismo, para que no os canséis ni os desaniméis en vuestro corazón.

    La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

    Job 7:16   Sal. 55:6,8   II Co. 5:2,4   Fil. 1:23   Heb. 12:1-3   Jn. 14:27

  • ACEPTABLES A DIOS

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    Nuestro cuerpo lavado con agua pura.

     

    Harás también una pila de bronce, con su base de bronce, para lavatorio; y la colocarás entre la tienda de reunión y el altar, y pondrás agua en ella. Y con ella se lavarán las manos y los pies Aarón y sus hijos. Al entrar en la tienda de reunión, se lavarán con agua para que no mueran; también cuando se acerquen al altar a ministrar para quemar una ofrenda encendida al SEÑOR. Y se lavarán las manos y los pies para que no mueran; y será estatuto perpetuo para ellos, para Aarón y su descendencia, por todas sus generaciones.

    ¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

    Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el templo de Dios es santo, y eso es lo que vosotros sois.

    Y después de deshecha mi piel, aun en mi carne veré a Dios; al cual yo mismo contemplaré,
     y a quien mis ojos verán y no los de otro.

    Jamás entrará en ella nada inmundo, ni el que practica abominación y mentira, sino sólo aquellos cuyos nombres están escritos en el libro de la vida del Cordero.

    Muy limpios son tus ojos para mirar el mal, y no puedes contemplar la opresión.

    Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional.

     

    Heb. 10:22   Ex. 30:18-21   I Co. 6:19;  3:17   Job. 19:26,27   Ap. 21:27   Hab.1:13   Ro. 12:1

  • REDENCION POR SU SANGRE

    Teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia.

    Porque si la sangre de los machos cabríos y de los toros, y la ceniza de la becerra rociada sobre los que se han contaminado, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, purificará vuestra conciencia de obras muertas para servir al Dios vivo?

     La sangre rociada que habla mejor que la sangre de Abel.

    En El tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia

    Cuando Moisés terminó de promulgar todos los mandamientos a todo el pueblo, conforme a la ley, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el libro mismo y a todo el pueblo. Y de la misma manera roció con sangre tanto el tabernáculo como todos los utensilios del ministerio. Y según la ley, casi todo es purificado con sangre, y sin derramamiento de sangre no hay perdón.

       Heb.10:22;  9:13,14;  12:24  Ef. 1:7  Heb. 9:19, 21, 22



  • CIELOS NUEVOS

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    He aquí, yo creo cielos nuevos y una tierra nueva.

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    Los cielos nuevos y la tierra nueva que yo hago permanecerán delante de mí–declara el SEÑOR–  así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre.

    Nosotros esperamos nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales mora la justicia.

    Y vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existe.  Vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, preparada como una novia ataviada para su esposo. Entonces oí una gran voz que decía desde el trono: He aquí, el tabernáculo de Dios está entre los hombres, y El habitará entre ellos y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará entre ellos. El enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado. Y el que está sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y añadió: Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas.

     

    Is. 65:17;  66:27   II P. 3:13   Ap. 21:1-5

  • NOS GOZAMOS EN EL SEÑOR

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    Nos gloriamos en las tribulaciones

    Si hemos esperado en Cristo para esta vida solamente, somos, de todos los hombres, los más dignos de lástima.

     Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que en medio de vosotros ha venido para probaros, como si alguna cosa extraña os estuviera aconteciendo; antes bien, en la medida en que compartís los padecimientos de Cristo, regocijaos, para que también en la revelación de su gloria os regocijéis con gran alegría.

    Como entristecidos, mas siempre gozosos.

    Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocijaos!

    Ellos, pues, salieron de la presencia del concilio, regocijándose de que hubieran sido tenidos por dignos de padecer afrenta por su Nombre.

    Y el Dios de la esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.

    Aunque la higuera no eche brotes, ni haya fruto en las viñas;  aunque falte el producto del olivo, y los campos no produzcan alimento,  aunque falten las ovejas del aprisco, y no haya vacas en los establos,

       
    Con todo yo me alegraré en el SEÑOR, me regocijaré en el Dios de mi salvación.

     

    Ro. 5:3   I Co. 15:19   I P. 4:12,13   II Co. 6:10   Fil. 4:4   Hch. 5:41   Ro. 15:13   Hab. 3:17,18