Author: Diana Baker

  • EL ES NUESTRO PASTOR

    Como pastor apacentará su rebaño,
    en su brazo recogerá los corderos,
    y en su seno los llevará;
    guiará con cuidado a las recién paridas.

     

     

    Entonces Jesús, llamando junto a sí a sus discípulos, les dijo: Tengo compasión de la multitud, porque hace ya tres días que están conmigo y no tienen qué comer; y no quiero despedirlos sin comer, no sea que desfallezcan en el camino.

    No tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas.   

    Y le traían niños para que los tocara; y los discípulos los reprendieron. Y tomándolos en sus brazos, los bendecía, poniendo las manos sobre ellos.

     Me he descarriado como oveja perdida; busca a tu siervo,  porque no me olvido de tus mandamientos.

    El Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido.

    Pues vosotros andabais descarriados como ovejas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Guardián de vuestras almas.

    No temas, rebaño pequeño, porque vuestro Padre ha decidido daros el reino. Yo apacentaré mis ovejas y las llevaré a reposar–declara el Señor DIOS.

    Is. 40:11   Mt. 15:32   Heb. 4:15   Mr. 10:13,16   Sal. 119:176   Lc. 19:10   I P. 2:25  Lc. 12:32   Eze. 34:15


  • LIBRES EN CRISTO

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    Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

    Donde está el Espíritu del Señor, hay libertad.

    La ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús te ha libertado de la ley del pecado y de la muerte.

    Así que, si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres.

    Así que, hermanos, no somos hijos de la sierva, sino de la libre.

    Sin embargo, sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino mediante la fe en Cristo Jesús, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús, para que seamos justificados por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley; puesto que por las obras de la ley nadie será justificado.

    El que mira atentamente a la ley perfecta, la ley de la libertad, y permanece en ella, no habiéndose vuelto un oidor olvidadizo sino un hacedor eficaz, éste será bienaventurado en lo que hace.

    Para libertad fue que Cristo nos hizo libres; por tanto, permaneced firmes, y no os sometáis otra vez al yugo de esclavitud.

    Jn. 8:32   II Co. 3:17   Ro. 8:2   Jn. 8:36   Gal. 4:31;  2:16   Stg. 1:25   Gal. 5:1

  • CAMINAR EN LA VERDAD

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    Y no participéis en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien, desenmascaradlas.

    No os dejéis engañar: Las malas compañías corrompen las buenas costumbres.

    ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa ? Limpiad la levadura vieja para que seáis masa nueva, así como lo sois, sin levadura. Porque aun Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado. En mi carta os escribí que no anduvierais en compañía de personas inmorales; no me refería a la gente inmoral de este mundo, o a los avaros y estafadores, o a los idólatras, porque entonces tendríais que salir del mundo. Sino que en efecto os escribí que no anduvierais en compañía de ninguno que, llamándose hermano, es una persona inmoral, o avaro, o idólatra, o difamador, o borracho, o estafador; con ése, ni siquiera comáis.

    Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo

    Ahora bien, en una casa grande no solamente hay vasos de oro y de plata, sino también de madera y de barro, y unos para honra y otros para deshonra.

    Ef. 5:11   I Co. 15:33; 5:6,7,9-11   Fil. 2:15   II Ti. 2:20

     

     


  • DIOS, NUESTRO PADRE

     

    Las profundidades de Dios.

     

    Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque os he dado a conocer todo lo que he oído de mi Padre.

    Y respondiendo El, les dijo: Porque a vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no se les ha concedido.

    Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente.

    Por esta causa, pues, doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien recibe nombre toda familia en el cielo y en la tierra, que os conceda, conforme a las riquezas de su gloria, ser fortalecidos con poder por su Espíritu en el hombre interior; de manera que Cristo more por la fe en vuestros corazones; y que arraigados y cimentados en amor, seáis capaces de comprender con todos los santos cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa el conocimiento, para que seáis llenos hasta la medida de toda la plenitud de Dios.

       

    I Co. 2:10   Jn. 15:15   Mt. 13:11   I Co. 2:12   Ef. 3:14-19


  • TU LABOR NO ES EN VANO

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    Hijo, ve, trabaja hoy en la viña.

        Por tanto, ya no eres siervo, sino hijo; y si hijo, también heredero por medio de Dios.

    Así también vosotros, consideraos muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús. Por tanto, no reine el pecado en vuestro cuerpo mortal para que no obedezcáis sus lujurias; ni presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.

    Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais en vuestra ignorancia, sino que así como aquel que os llamó es santo, así también sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir.

    Por tanto, si alguno se limpia de estas cosas , será un vaso para honra, santificado, útil para el Señor, preparado para toda buena obra.

    Por tanto, mis amados hermanos, estad firmes, constantes, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

       

    Mt. 21:28   Gal. 4:7   Ro. 6:11-13   I P. 1:14,15   II Ti. 2:21   ICo. 15:58

  • NACIDO EN PECADO

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    Eramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

    Porque nosotros también en otro tiempo éramos necios, desobedientes, extraviados, esclavos de deleites y placeres diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y odiándonos unos a otros.

    No te asombres de que te haya dicho: “Os es necesario nacer de nuevo.”

    Entonces Job respondió al Señor y dijo: He aquí, yo soy insignificante; ¿qué puedo yo responderte?
    Mi mano pongo sobre la boca.

    Y el SEÑOR dijo a Satanás: ¿Te has fijado en mi siervo Job? Porque no hay ninguno como él sobre la tierra, hombre intachable y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.

    He aquí, yo nací en iniquidad,y en pecado me concibió mi madre.  

    David, del cual Dios también testificó y dijo: “He hallado a David, hijo de Isaí, un hombre conforme a mi corazón, que hará toda mi voluntad.”

    Aun habiendo sido yo antes blasfemo, perseguidor y agresor. Sin embargo, se me mostró misericordia. poque lo hice por ignorancia en mi incredulidad.

    Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

       

    Ef. 2:3   Tit. 3:3   Jn. 3:7   Job 40:3,4;  1:8   Sal. 51:5   Hch. 13:22   I Tim. 1:13   Jn. 3:6

  • EL PERDON

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    Tú pagas al hombre conforme a sus obras.

    Pues nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, el cual es Jesucristo. Si permanece la obra de alguno que ha edificado sobre el fundamento, recibirá recompensa. Si la obra de alguno es consumida por el fuego, sufrirá pérdida; sin embargo, él será salvo, aunque así como por fuego.

    Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno sea recompensado por sus hechos estando en el cuerpo, de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo.

    Pero tú, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha, para que tu limosna sea en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

    Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.

    No que seamos suficientes en nosotros mismos para pensar que cosa alguna procede de nosotros, sino que nuestra suficiencia es de Dios.

    SEÑOR, tú establecerás paz para nosotros, ya que también todas nuestras obras tú las hiciste por nosotros.

     

    Sal. 62:12   I Co. 3:11,14,15   II Co. 5:10   Mt. 6:3,4   Mt. 25:19   II Co. 3:5   Is. 26:12

  • VELAD Y ORAD

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    ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha.

    Esfuérzate, y mostrémonos valientes por amor a nuestro pueblo y por amor a las ciudades de nuestro Dios; y que el Señor haga lo que le parezca bien.

    Entonces oramos a nuestro Dios, y para defendernos montamos guardia contra ellos de día y de noche.

    No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

    Si alguien quiere hacer su voluntad, sabrá si mi enseñanza es de Dios o si hablo de mí mismo. Conozcamos, pues, esforcémonos por conocer al Señor.


    Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.

    Estad alerta, permaneced firmes en la fe, portaos varonilmente, sed fuertes.

    No seáis perezosos en lo que requiere diligencia; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor, fortaleced las manos débiles y afianzad las rodillas vacilantes. Decid a los de corazón tímido:
    Esforzaos, no temáis.

    Ex. 14:15   I Cr. 19:13   Ne. 4:9   Mt. 7:21   Jn. 7:17   Os. 6:3   Mt. 26:41   I Co. 16:13   Ro. 12:11   Is. 35:3,4

  • ESPERANDO AL SEÑOR

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    Despierta, tú que duermes,
    y levántate de entre los muertos,
    y te alumbrará Cristo.

    Ya es hora de despertaros del sueño; porque ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando creímos.

    Por tanto, no durmamos como los demás, sino estemos alerta y seamos sobrios. Porque los que duermen, de noche duermen, y los que se emborrachan, de noche se emborrachan. Pero puesto que nosotros somos del día, seamos sobrios, habiéndonos puesto la coraza de la fe y del amor, y por yelmo la esperanza de la salvación

    Levántate, resplandece, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor ha amanecido sobre ti. Porque he aquí, tinieblas cubrirán la tierra  y densa oscuridad los pueblos; pero sobre ti amanecerá el Señor, y sobre ti aparecerá su gloria.

    Por tanto, ceñid vuestro entendimiento para la acción; sed sobrios en espíritu , poned vuestra esperanza completamente en la gracia que se os traerá en la revelación de Jesucristo.

    Estad siempre preparados y mantened las lámparas encendidas,  y sed semejantes a hombres que esperan a su señor.

     

    Ef. 5:14   Ro.13:11   I Ts.5:6-8   Is.60:1,2   I P. 1:13   Lc. 12:35,36

     

  • CRISTO NOS DA LIBERTAD

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     La ley perfecta de la libertad.

    Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

    Jesús les respondió: En verdad, en verdad os digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecado; Así que, si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres.

     Para libertad fue que Cristo nos hizo libres; por tanto, permaneced firmes, y no os sometáis otra vez al yugo de esclavitud.

    Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

    Habiendo sido libertados del pecado, os habéis hecho siervos de la justicia.

    Pues la mujer casada está ligada por la ley a su marido mientras él vive; pero si su marido muere, queda libre de la ley en cuanto al marido.

    Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús te ha libertado de la ley del pecado y de la muerte.

     Y andaré en libertad, porque busco tus preceptos.

     

    Stg. 1:25   Jn. 8:32-34,36   Gal. 5:1,13,14   Ro. 6:18; 7:2;  8:2   Sal. 119:45