Author: Diana Baker

  • ACERCARSE A DIOS

    Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros.

     

    Enoc anduvo con Dios.

    ¿Andarán dos hombres juntos si no se han puesto de acuerdo?

    Mas para mí, estar cerca de Dios es mi bien.

    El Señor estará con vosotros mientras vosotros estéis con El. Y si le buscáis, se dejará encontrar por vosotros; pero si le abandonáis, os abandonará. Pero en su angustia se volvieron al Señor, Dios de Israel, y le buscaron, y El se dejó encontrar por ellos.

    Porque yo sé los planes que tengo para vosotros–declara el Señor–planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza. Me invocaréis, y vendréis a rogarme, y yo os escucharé. Me buscaréis y me encontraréis, cuando me busquéis de todo corazón.

     Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo que El inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, su carne, y puesto que tenemos un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe.   

    Stg. 4:8   Gen. 5:24   Am. 3:3   Sal. 73:28   II Cr. 15:2,4   Jer. 29:11-13   Heb. 10:19-22


  • CORRER CON PACIENCIA

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    Oh Señor, te hemos esperado; tu nombre y tu memoria son el anhelo del alma.

    El Señor está cerca de todos los que le invocan, de todos los que le invocan en verdad.

    Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos

    No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

    Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,  puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de El soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.

    Porque ahora vemos por un espejo, veladamente, pero entonces veremos cara a cara; ahora conozco en parte, pero entonces conoceré plenamente, como he sido conocido.

    .teniendo el deseo de partir y estar con Cristo, pues eso es mucho mejor;Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El porque le veremos como El es.

    Y todo el que tiene esta esperanza puesta en El, se purifica, así como El es puro.

       

    Jn. 12:21   Is. 26:8   Sal. 145:18   Mt. 18:20   Jn. 14:18   Mt. 28:20   Heb.12:1,2   I Co. 13:12   Fil. 1:23   I Jn. 3:2,3

  • PAZ SEA A VOSOTROS

     

    Porque El mismo es nuestra paz.

    Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando en cuenta a los hombres sus transgresiones, y nos ha encomendado a nosotrosla palabra de la reconciliación.

    Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.

    Por medio de El reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz. Aunque vosotros antes estabais alejados y erais de ánimo hostil, ocupados en malas obras, sin embargo, ahora El os ha reconciliado en su cuerpo de carne, mediante su muerte, a fin de presentaros santos, sin mancha e irreprensibles delante de El.

    habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz.

    aboliendo en su carne la enemistad, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un nuevo hombre, estableciendo así la paz,

    La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

    Ef. 2:14   II Co. 5:19,21   Col. 1:20-22;  2:14   Ef. 2:15   Jn. 14:27


  • TERMINARÁ LO QUE HA COMENZADO

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    El también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de El se acercan a Dios.

    Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.

    Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos.

    Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen; y yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de mi mano.

    Estando convencido precisamente de esto: que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús.

    ¿Hay algo demasiado difícil para el SEÑOR?

    Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída y para presentaros sin mancha en presencia de su gloria con gran alegría, al único Dios nuestro Salvador, por medio de Jesucristo nuestro Señor, sea gloria, majestad, dominio y autoridad, antes de todo tiempo, y ahora y por todos los siglos. Amén.

       

    Heb. 7:25   Jn. 14:6   Hch. 4:12   Jn. 10:27,28   Fil. 1:6   Gn. 18:14  Jude 24,25



  • ¡GRACIAS! PADRE

     

    ¡Gracias a Dios por su don inefable!

    Aclamad con júbilo al Señor, toda la tierra. Servid al Señor con alegría;
    venid ante El con cánticos de júbilo. Entrad por sus puertas con acción de gracias, y a sus atrios con alabanza. Dadle gracias, bendecid su nombre.

    Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

        
    El aumento de su soberanía y de la paz no tendrán fin sobre el trono de David y sobre su reino, para afianzarlo y sostenerlo con el derecho y la justicia desde entonces y para siempre.


    El que no eximió ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con El todas las cosas?

    Todavía le quedaba uno, un hijo amado; y les envió a este último.

    Den gracias al Señor por su misericordia  y por sus maravillas para con los hijos de los hombres.

    Bendice, alma mía, al Señor, y bendiga todo mi ser su santo nombre.

     Mi alma engrandece al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.

    II Co. 9:15   Sal.100:1,2,4   Is. 9:6,7   Ro. 8:32   Mr. 12:6   Sal.107:21;  103:1   Lc. 1:46,47


  • UNA GENERACION ESCOGIDA

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    Entonces los jefes de los filisteos dijeron: ¿Qué hacen aquí estos hebreos?

    Si sois vituperados por el nombre de Cristo, dichosos sois, pues el Espíritu de gloria y de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, por ellos El es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.

    Que de ninguna manera sufra alguno de vosotros como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entrometido. Por tanto, no permitáis que se hable mal de lo que para vosotros es bueno.

    Mantened entre los gentiles una conducta irreprochable, a fin de que en aquello que os calumnian como malhechores, ellos, por razón de vuestras buenas obras, al considerarlas, glorifiquen a Dios en el día de la visitación.

     No estéis unidos en yugo desigual con los incrédulos, pues ¿qué asociación tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las tinieblas? Porque nosotros somos el templo del Dios vivo, como Dios dijo:  Habitaré en ellos, y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.

    Por tanto, salid de en medio de ellos y apartaos, dice el Señor; y no toquéis lo inmundo, y yo os recibiré.

    Vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios , a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;

       

    I S. 29:3   I P 4:14,15   Ro. 14:16   I P. 2:12   II Co. 6:14,16,17   I P. 2:9

  • VIDA SIN FIN

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    Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo.

     

    Porque así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le dio al Hijo el tener vida en sí mismo; Porque así como el Padre levanta a los muertos y les da vida, asimismo el Hijo también da vida a los que El quiere.

    Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?

    Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas.

    Por eso el Padre me ama, porque yo doy mi vida para tomarla de nuevo. Nadie me la quita, sino que yo la doy de mi propia voluntad. Tengo autoridad para darla, y tengo autoridad para tomarla de nuevo. Este mandamiento recibí de mi Padre.

    Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.

    El que tiene al Hijo tiene la vida, y el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida.

    Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

    Cuando Cristo, nuestra vida, sea manifestado, entonces vosotros también seréis manifestados con El en gloria.

       

    I Jn. 5:11   Jn. 5:26,21;  11:25,26; 10:11,17,18;  14:6   I Jn. 5:12   Col.3:3,4

  • ¡YA VIENE!

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    ¿Dónde está la promesa de su venida?

    De éstos también profetizó Enoc, en la séptima generación desde Adán, diciendo: He aquí, el Señor vino con muchos millares de sus santos, para ejecutar juicio sobre todos.

    He aquí, viene con las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por El.

    Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero. Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre.

    La gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, enseñándonos, que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús.

       

    II P. 3:4   Judas 14,15   Ap. 1:7   I Ts. 4:16, 17  Tito 2:11-13

  • GRANDE ES SU MISERICORDIA

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    Maestro, ¿no te importa que perezcamos?

    El Señor es bueno para con todos, y su compasión sobre todas sus obras.

    Todo lo que se mueve y tiene vida os será para alimento: todo os lo doy como os di la hierba verde.

    Mientras la tierra permanezca, la siembra y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche, nunca cesarán.

    Bueno es el Señor, una fortaleza en el día de la angustia, y conoce a los que en El se refugian.  

    Y oyó Dios la voz del muchacho que lloraba ; y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas, porque Dios ha oído la voz del muchacho en donde está. Entonces Dios abrió los ojos de ella, y vio un pozo de agua; y fue y llenó el odre de agua y dio de beber al muchacho.

    No os preocupéis, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?” Vuestro Padre celestial sabe que necesitáis todas estas cosas.

    Confía…en Dios, el cual nos da abundantemente todas las cosas para que las disfrutemos.

       

    Mr. 4:38   Sal. 145:9   Gen.9:3;  8:22   Nahum 1:7   Gen. 21:17,19   Mt. 6:31,32   I Ti. 6:17

  • NO HAY LIMITES PARA DIOS

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    Aunque el Señor hiciera ventanas en los cielos, ¿podría suceder tal cosa?

     

    Tened fe en Dios.

    Sin fe es imposible agradar a Dios.

    Para Dios todo es posible.

    ¿Acaso es tan corta mi mano que no puede rescatar,o no tengo poder para librar?

    Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos–declara el Señor. Porque como los cielos son más altos que la tierra,
    así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

    Ponedme ahora a prueba en esto–dice el Señor de los ejércitos–si no os abriré las ventanas del cielo, y derramaré para vosotros bendición hasta que sobreabunde.

    He aquí, no se ha acortado la mano del Señor para salvar; ni se ha endurecido su oído para oír.

    Señor, no hay nadie más que tú para ayudar en la batalla entre el poderoso y los que no tienen fuerza; ayúdanos, oh Señor Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos y en tu nombre hemos venido contra esta multitud. Oh Señor, tú eres nuestro Dios; que no prevalezca hombre alguno contra ti.

    No confiemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos.

    II R. 7:2   Mr. 11:22   Heb. 11:6   Mt. 19:26   Is. 50:2;  55:8,9   Mal. 3:10   Is. 59:1   II Cr. 14:11   II Co. 1:9