Author: Diana Baker

  • NO TE ALEJES DE MI

    p0320421.JPG

    No estés lejos de mí, porque la angustia está cerca.

    ¿Hasta cuándo, oh Señor? ¿Me olvidarás para siempre?¿Hasta cuándo esconderás de mí tu rostro? ¿Hasta cuándo he de tomar consejo en mi alma,  teniendo pesar en mi corazón todo el día?  

    No escondas tu rostro de mí; no rechaces con ira a tu siervo; tú has sido mi ayuda. No me abandones ni me desampares, oh Dios de mi salvación.

    En Dios solamente espera en silencio mi alma;  de El viene mi salvación.

    Me invocará, y le responderé; yo estaré con él en la angustia; lo rescataré y lo honraré.

    El Señor está cerca de todos los que le invocan, de todos los que le invocan en verdad.

    Cumplirá el deseo de los que le temen, también escuchará su clamor y los salvará

    No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.

    He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo

    Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
    Alma mía, espera en silencio solamente en Dios, pues de El viene mi esperanza.

    Sal. 22:11; 13:1,2; 27:9; 91:15; 145:18,19 Jn. 14:18 Mt. 28:20 Sal.46:1; 62:1,5

  • DIOS Y PADRE

    p0320410.JPG 

    toda familia en el cielo y en la tierra.

    Un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos.

    Todos sois hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús.

    En el cumplimiento de los tiempos, es decir, de reunir todas las cosas en Cristo, tanto las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

    por lo cual El no se avergüenza de llamarlos hermanos.

    Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: ¡He aquí mi madre y mis hermanos! Porque cualquiera que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.

    Jesús le dijo: ..pero ve a mis hermanos, y diles: “Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.”

    Vi debajo del altar las almas de los que habían sido muertos a causa de la palabra de Dios y del testimonio que habían mantenido; y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, oh Señor santo y verdadero, esperarás para juzgar y vengar nuestra sangre de los que moran en la tierra? Y se les dio a cada uno una vestidura blanca; y se les dijo que descansaran un poco más de tiempo, hasta que se completara también el número de sus consiervos y de sus hermanos que habrían de ser muertos como ellos lo habían sido

    a fin de que ellos no fueran hechos perfectos sin nosotros.

    Ef. 3:15; 4:6   Gal. 3:26   Ef.1:10   Heb. 2:11   Mt.12:49,50   Jn.20:17   Ap- 6:9-11   He.11:40

  • DIOS DE MISERICORDIA

    p0323349.JPG

    Pero tú eres un Dios de perdón,
    clemente y compasivo,
    lento para la ira y abundante en misericordia.

    El Señor no se tarda en cumplir su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento.

    Considerad la paciencia de nuestro Señor como salvación.

    Sin embargo, por esto hallé misericordia, para que en mí, como el primero, Jesucristo demostrara toda su paciencia como un ejemplo para los que habrían de creer en El para vida eterna.

    Porque todo lo que fue escrito en tiempos pasados, para nuestra enseñanza se escribió, a fin de que por medio de la paciencia y del consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.

    ¿O tienes en poco las riquezas de su bondad, tolerancia y paciencia, ignorando que la bondad de Dios te guía al arrepentimiento?

    Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos; volved ahora al SEÑOR vuestro Dios,  porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal.

    Neh. 9:17   II P. 3:9,15   I Ti.1:16   Ro.15:4;  2:4   Joel 2:13


  • NADA NOS SEPARA DEL AMOR DE DIOS

    p0323322.JPG

       

    Me puso sobre una roca.

    Esa Roca fue Cristo.

    Pedro contestó:—Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios que vive y da vida.

    Jesús le dijo: Sobre esta piedra construiré mi iglesia, y la muerte no podrá destruirla.

    Sólo Jesús tiene poder para salvar. Sólo él fue enviado por Dios, y en este mundo sólo él tiene poder para salvarnos.

    …teniendo la plena seguridad de que podemos confiar en él. …No lo dudemos ni un instante.

    Porque los que dudan son como las olas del mar, que el viento lleva de un lado a otro.

    ¿Quién podrá separarnos del amor de Jesucristo? Nada ni nadie. Ni los problemas, ni los sufrimientos, ni las dificultades. Tampoco podrán hacerlo el hambre ni el frío, ni los peligros ni la muerte. 

    En medio de todos nuestros problemas, estamos seguros de que Jesucristo, quien nos amó, nos dará la victoria total. Ni los poderes del cielo ni los del infierno, ni nada de lo creado por Dios. ¡Nada, absolutamente nada, podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado por medio de nuestro Señor Jesucristo!

     

    Salmo 40:2 I Co. 10:4 Mt. 16:16-18 Hch. 4:12 Heb. 10:22, 23 Stg. 1:6 Ro. 8:35, 37, 39

  • LOS HUMILDES

    p0323319.JPG

    Dirige a los humildes en la justicia, y enseña a los humildes su camino.

    Bienaventurados los humildes, pues ellos heredarán la tierra.

    Vi además que bajo el sol no es de los ligeros la carrera, ni de los valientes la batalla; y que tampoco de los sabios es el pan, ni de los entendidos las riquezas, ni de los hábiles el favor, sino que el tiempo y la suerte les llegan a todos.

    La mente del hombre planea su camino, pero el Señor dirige sus pasos.

    A ti levanto mis ojos, ¡oh tú que reinas en los cielos! He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de su señor, como los ojos de la sierva a la mano de su señora, así nuestros ojos miran al Señor nuestro Dios hasta que se apiade de nosotros.

    Enséñame el camino por el que debo andar, pues a ti elevo mi alma.

    Oh Dios nuestro, ¿no los juzgarás? Porque no tenemos fuerza alguna delante de esta gran multitud que viene contra nosotros, y no sabemos qué hacer; pero nuestros ojos están vueltos hacia ti.

    Si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.

    Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad.

    Sal.25:9   Mt. 5:5   Ec. 9:11   Pr. 16:9   Sal.123:1,2;  143:8   II Cr. 20:12   Stg. 1:5   Jn. 16:13

     

  • EL SEÑOR REINA

    p0323369.JPG 

    El Señor nuestro Dios Todopoderoso reina.

     

    Yo sé que tú puedes hacer todas las cosas.

    Lo imposible para los hombres, es posible para Dios.

    El actúa conforme a su voluntad en el ejército del cielo y entre los habitantes de la tierra; nadie puede detener su mano, ni decirle: “¿Qué has hecho?”

    Aun desde la eternidad, yo soy, y no hay quien libre de mi mano; yo actúo, ¿y quién lo revocará?

    ¡Abba, Padre! Para ti todas las cosas son posibles.

    ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos le respondieron: Sí, Señor. Entonces les tocó los ojos, diciendo: Hágase en vosotros según vuestra fe.

    Señor, si quieres, puedes limpiarme. Y extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra.

    Dios, poderoso.

    Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra.

    Algunos confían en carros, y otros en caballos; mas nosotros en el nombre del SEÑOR nuestro Dios confiaremos.

    Sed fuertes y valientes; no temáis ni os acobardéis a causa del rey de Asiria, ni a causa de toda la multitud que está con él, porque el que está con nosotros es más poderoso que el que está con él.

    Ap. 19:6   Job. 42:2   Lc. 18:27   Dan. 4:35   Is. 43:13   Mr.14:36   Mt.9:28,29;  8:2,3   Is. 9:6   Mt.28:18   Sal.20:7   II Cr.32:7

  • EL ME HA ESCUCHADO

    p0323368.JPG

    Invócame en el día de la angustia;
    yo te libraré, y tú me honrarás.

    ¿Por qué te abates, alma mía,  y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez. ¡El es la salvación de mi ser, y mi Dios!

    Oh Señor, tú has oído el deseo de los humildes; tú fortalecerás su corazón e inclinarás tu oído

    Pues tú, Señor, eres bueno y perdonador, abundante en misericordia para con todos los que te invocan.

    Entonces Jacob dijo a los de su casa y a todos los que estaban con él: …levantémonos, y subamos a Betel; y allí haré un altar a Dios, quien me respondió en el día de mi angustia, y que ha estado conmigo en el camino por donde he andado.

    Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.

    Amo al Señor, porque oye mi voz y mis súplicas.

    Porque a mí ha inclinado su oído; por tanto le invocaré mientras yo viva.

    Los lazos de la muerte me rodearon, y los terrores del Seol vinieron sobre mí; angustia y tristeza encontré. Invoqué entonces el nombre del Señor, diciendo: Te ruego, oh Señor: salva mi vida.

    Salmo 50:15;  42:11;  10:17;  86:5   Gn.35:2,3   Sal. 103:2;  116:1-4


  • LA GLORIA DE DIOS

    p0323364.JPG

    Moisés no sabía que la piel de su rostro resplandecía por haber hablado con Dios.

       

    No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria, por tu misericordia, por tu verdad.

    Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer, o sediento, y te dimos de beber?

    Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo.

    revestíos de humildad en vuestro trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes.

    Jesús se transfiguró delante de ellos; y su rostro resplandeció como el sol, y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz.

    Y al fijar la mirada en él, (Esteban) todos los que estaban sentados en el concilio vieron su rostro como el rostro de un ángel.

    La gloria que me diste les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.

    Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.

    Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar; ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa.

    Ex.34:29   Sal.115:1   Mt. 25:37   Fil. 2:3   I P. 5:5   Mt. 17:2   Hch.6:15   Jn. 17:22   II Co. 3:18   Mt.5:14,15

  • SU GRAN AMOR

    p0323335.JPG 

    Al que nos ama y nos libertó de nuestros pecados con su sangre.

       

     Las muchas aguas no pueden extinguir el amor, ni los ríos lo anegarán;…porque fuerte como la muerte es el amor,.

    Nadie tiene un amor mayor que éste: que uno dé su vida por sus amigos

    El mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz, a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por sus heridas fuisteis sanados.

    En El tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia.

    Y esto erais algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, pero fuisteis santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.

    Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios , a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;

    Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional.

    Ap. 1:5   Cant. 8:7,6   Jn. 15:13   I P. 2:24   Ef. 1:7   I Co.6:11   I P:2:9   Ro.12:1

  • EL CORDERO DE DIOS QUE QUITA EL PECADO DEL MUNDO

    p0323309.JPG

    El macho cabrío llevará sobre sí todas sus iniquidades a una tierra solitaria; y el hombre soltará el macho cabrío en el desierto.

    Como está de lejos el oriente del occidente, así alejó de nosotros nuestras transgresiones.

    En aquellos días y en aquel tiempo–declara el SEÑOR–“se buscará la iniquidad de Israel, pero no habrá ninguna, y los pecados de Judá, pero no se hallarán; porque perdonaré a los que yo haya dejado como remanente.

    Sí, arrojarás a las profundidades del mar todos sus pecados.

    ¿Qué Dios hay como tú, que perdona la iniquidad y pasa por alto la rebeldía del remanente de su heredad?

    No persistirá en su ira para siempre, porque se complace en la misericordia.

    Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino; pero el SEÑOR hizo que cayera sobre El la iniquidad de todos nosotros.

    El … cargará las iniquidades de ellos.

       
    Por tanto, yo le daré parte con los grandes y con los fuertes repartirá despojos, porque derramó su alma hasta la muerte y con los transgresores fue contado, llevando El el pecado de muchos, e intercediendo por los transgresores.

    He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

    Lev. 16:22   Sal.103:12   Jer. 50:20   Mi.7:19,18   Is. 53:6, 11,12   Jn. 1:29