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  • ACERCARSE A DIOS

    Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros.

     

    Enoc anduvo con Dios.

    ¿Andarán dos hombres juntos si no se han puesto de acuerdo?

    Mas para mí, estar cerca de Dios es mi bien.

    El Señor estará con vosotros mientras vosotros estéis con El. Y si le buscáis, se dejará encontrar por vosotros; pero si le abandonáis, os abandonará. Pero en su angustia se volvieron al Señor, Dios de Israel, y le buscaron, y El se dejó encontrar por ellos.

    Porque yo sé los planes que tengo para vosotros–declara el Señor–planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza. Me invocaréis, y vendréis a rogarme, y yo os escucharé. Me buscaréis y me encontraréis, cuando me busquéis de todo corazón.

     Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo que El inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, su carne, y puesto que tenemos un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe.   

    Stg. 4:8   Gen. 5:24   Am. 3:3   Sal. 73:28   II Cr. 15:2,4   Jer. 29:11-13   Heb. 10:19-22


  • ACÉRCATE A DIOS

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    Estar cerca de Dios es mi bien.

    Oh Señor, yo amo la habitación de tu casa, y el lugar donde habita tu gloria.

    Mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Prefiero estar en el umbral de la casa de mi Dios que morar en las tiendas de impiedad.

    Cuán bienaventurado es el que tú escoges, y acercas a ti, para que more en tus atrios. Seremos saciados con el bien de tu casa, tu santo templo.

    Bueno es el Señor para los que en Él esperan, para el alma que le busca.

    El Señor espera para tener piedad de vosotros,  y por eso se levantará para tener compasión de vosotros.

    El Señor es un Dios de justicia; ¡cuán bienaventurados son todos los que en Él esperan!

    Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo que Él inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, su carne, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura.

    Sal. 73:28;  26:8;  84:10;  65:4   Lam. 3:25   Is. 30:18   Heb. 10:19,20,22

  • ACCESO AL LUGAR SANTISIMO

     

    Y pondrás el propiciatorio encima del arca..y allí me encontraré contigo.

    El camino al Lugar Santísimo aún no había sido revelado.

    Jesús, clamando otra vez a gran voz, exhaló el espíritu. Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.

    Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo que El inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, su carne, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura.

    Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna siendo justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente,

    Por medio de El los unos y los otros tenemos nuestra entrada al Padre en un mismo Espíritu.

    Ex.25:21,22   Heb.9:8   Mt.27:50,51   Heb.10:19,20,22;   4:16   Ro.3:24,25   Ef.2:18

  • LA SANGRE DE JESUS

     

                 

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     La sangre rociada, que habla con más fuerza que la de Abel.

    Aquí tienen al Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!

    El Cordero que fue sacrificado desde la creación del mundo.

    Es imposible que la sangre de los toros y de los machos cabríos quite los pecados. Por eso, al entrar en el mundo, Cristo dijo: A ti no te complacen sacrificios ni ofrendas;  en su lugar, me preparaste un cuerpo;  Y en virtud de esa voluntad somos santificados mediante el sacrificio del cuerpo de Jesucristo, ofrecido una vez y para siempre.

    Abel … presentó al Señor… los primogénitos con su grasa. Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda.

    Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para Dios.

    Acerquémonos, pues, a Dios con corazón sincero y con la plena seguridad que da la fe, interiormente purificados de una conciencia culpable y exteriormente lavados con agua pura.

    Así que, hermanos, mediante la sangre de Jesús, tenemos plena libertad para entrar en el Lugar Santísimo,

    Heb.12:24   Jn.1:29   Ap. 13:8   Heb.10:4,5,10   Gen. 4:4   Ef.5:2   Heb.10:22,19

     

  • GUIAME, O DIOS

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    Señor, enséñame tu camino.

    Yo te haré saber y te enseñaré el camino en que debes andar; te aconsejaré con mis ojos puestos en ti.

    Bueno y recto es el Señor;  por tanto, El muestra a los pecadores el camino.

    Dirige a los humildes en la justicia, y enseña a los humildes su camino.

    Yo soy la puerta; si alguno entra por mí, será salvo; y entrará y saldrá y hallará pasto.

    Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.

    Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo que El inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, su carne, y puesto que tenemos un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura.

    Conozcamos, pues, esforcémonos por conocer al Señor.

    Todas las sendas del Señor son misericordia y verdad para aquellos que guardan su pacto y sus testimonios.

    Sal. 27:11;  32:8;  25:8,9   Jn. 10:9;  14:6   Heb. 10:19-22   Os. 6:3   Sal. 25:10