Tag: GUERRAS

  • LOS CIELOS

    Mas el fin de todas las cosas se acerca.

    Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de cuya presencia huyeron la tierra y el cielo.

    Los cielos y la tierra actuales están reservados por su palabra para el fuego, guardados para el día del juicio.

    Dios es nuestro refugio y fortaleza nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios,  y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares; aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo.  

     Y habréis de oír de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado! No os alarméis.

    Tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha por manos, eterna en los cielos.

    Nosotros esperamos nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales mora la justicia.

    Por tanto, amados, puesto que aguardáis estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por El en paz, sin mancha e irreprensibles.

    I P. 4:7   Ap. 20:11   II P. 3:7   Sal. 46:1-3   Mt. 24:6   II Co. 5:1   II P. 3:13,14

  • EL SEÑOR REINA

                                                           

                                                                                    El Señor reina.

    ¿Acaso has dejado de temerme? —afirma el Señor—. ¿No debieras temblar ante mí? Yo puse la arena como límite del mar, como frontera perpetua e infranqueable. Aunque se agiten sus olas, no podrán prevalecer; aunque bramen, no franquearán esa frontera.

    La exaltación no viene del oriente, ni del occidente ni del sur, sino que es Dios el que juzga: a unos humilla y a otros exalta.

    Él cambia los tiempos y las épocas, pone y depone reyes. A los sabios da sabiduría, y a los inteligentes, discernimiento.

    Ustedes oirán de guerras y de rumores de guerras, pero procuren no alarmarse. Es necesario que eso suceda, pero no será todavía el fin.

    ¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra?

    ¿No se venden dos gorriones por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre; y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza. Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones.

    Sal.99:1   Jer.5:22   Sal.75:6,7   Dan.2:21   Mt.24:6   Ro.8:31; 10:29-31