Tag: espíritu de esclavitud

  • ABBA PADRE

    p0318058.JPG 

     

    Los apóstoles se reunieron con Jesús, y le informaron sobre todo lo que habían hecho y enseñado.


    Hay amigo más unido que un hermano.

    Y acostumbraba hablar el SEÑOR con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo.

    Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.

    Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que se os ha ordenado, decid: “Siervos inútiles somos; hemos hecho sólo lo que debíamos haber hecho.”  

    Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!

    Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. 

    La oración de los rectos es su deleite.

     

    Mr. 6:30   Pr. 18:24   Ex. 33:11   Jn. 15:14   Lc. 17:10   Ro.8:15   Fil. 4:6   Pr. 15:8

  • DIOS, NUESTRO PADRE

    p0320458.JPG

    En-hacore (o El pozo de aquel que clamó).

    Si tú conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: “Dame de beber”, tú le habrías pedido a El, y El te hubiera dado agua viva.

    Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. Pero El decía esto del Espíritu, que los que habían creído en El habían de recibir; porque el Espíritu no había sido dado todavía, pues Jesús aún no había sido glorificado.

    Traed todo el diezmo al alfolí, para que haya alimento en mi casa; y ponedme ahora a prueba en esto–dice el Señor de los ejércitos–si no os abriré las ventanas del cielo, y derramaré para vosotros bendición hasta que sobreabunde.

    Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan.

    Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

    Y porque sois hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones, clamando: ¡Abba! ¡Padre!

    Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!

    Jue. 15:19    Jn. 4:10; 7:37,39    Mal. 3:10    Lc. 11:13,9    Gal. 4:6    Ro. 8:15