Tag: batalla

  • NO PREVALECERAN CONTRA TI

    p0104802.JPG

    Los hijos de Israel acamparon delante de ellos como dos rebañuelos de cabras pero los arameos llenaban la tierra.

    Así dice el Señor: “Porque los arameos han dicho: ‘El Señor es un dios de los montes, pero no es un dios de los valles; por tanto, entregaré a toda esta gran multitud en tu mano, y sabrás que yo soy el Señor.” Acamparon unos frente a otros por siete días. Y sucedió que al séptimo día comenzó la batalla, y los hijos de Israel mataron de los arameos a cien mil hombres de a pie en un solo día.

    Hijos míos, vosotros sois de Dios y los habéis vencido, porque mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo.

    No temas, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de mi justicia.

    Pelearán contra ti, pero no te vencerán, porque yo estoy contigo–declara el Señor–para librarte.

    I R. 20:27, 28, 29   I Jn. 4:4   Is. 41:10   Jer. 1:19

  • DIOS PELEA NUESTRAS BATALLAS

    Bueno es tener esperanza y esperar en tranquilidad la salvación de Jehová.

    ¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? Ha encerrado con ira sus piedades?

    Decía yo en mi apuro: Excluido soy de delante de tus ojos; pero tú oíste la voz de mis ruegos cuando a ti clamé.

    ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?

    Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿hallará fe en la tierra?»

    No digas: Yo me vengaré; espera en Jehová y él te salvará.

    Guarda silencio ante Jehová y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace lo malo.

    No tendréis que pelear vosotros en esta ocasión; apostaos y quedaos quietos; veréis como la salvación de Jehová vendrá sobre vosotros.

    No nos cansemos, pues, de hacer bien, porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.

    Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.

    Lam.3:26   Sal.77:9 : 31:22    Lc.18:7,8    Pr.20:22    Sal.37:7    II Cr.20:17    Gal.6:9    Stg.5:7

  • EL ME FORTALECE

    p0318073.JPG 

     

    Tú me has ceñido con fuerza para la batalla.

    Entonces Asa invocó al SEÑOR su Dios, y dijo: SEÑOR, no hay nadie más que tú para ayudar en la batalla entre el poderoso y los que no tienen fuerza; ayúdanos, oh SEÑOR Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos y en tu nombre hemos venido contra esta multitud. Oh SEÑOR, tú eres nuestro Dios; que no prevalezca hombre alguno contra ti.

    Josafat clamó, y el SEÑOR vino en su ayuda.

    Es mejor refugiarse en el SEÑOR que confiar en el hombre. Es mejor refugiarse en el SEÑOR que confiar en príncipes.

    El rey no se salva por gran ejército; ni es librado el valiente por la mucha fuerza. Falsa esperanza de victoria es el caballo, ni con su mucha fuerza puede librar.

    Nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes.

       

    Sal. 18:39   II Co. 12:10   II Cr.14:11;  18:31   Sal. 118:8,9;  33:16,17   Ef. 6:12,13