“Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas lo siguen, porque conocen Su voz.” Juan 10:4
Adelante
La oveja es un animal tonto, se pierde con facilidad. Buscando comida no mira por donde camina y termina perdida y sola. Por eso el pastor es tan necesario para el rebaño. Era quien lo cuidaba, lo guiaba por el camino más seguro y lo llevaba a comer a los mejores lugares. Era quien se preocupaba por que cada oveja estuviera tranquila y bien alimentada, quería lo mejor para su rebaño. Aunque las ovejas tontas no se dieran cuenta y quisieran buscar comida en otros lugares.
Para los judíos, esta idea era algo cotidiano de todos los días, por eso cuando hizo este comentario, todos entendieron que quería decir. Jesucristo es el Buen Pastor, aquel que siempre va delante de nosotros. Él se anticipa a los problemas, y vigila nuestra integridad. Ya vio las piedras en el camino, ya sabe de los peligros que nos rodea.
Y su intención es guiarnos por el mejor camino, donde están las mejores bendiciones y los lugares más tranquilos. Pero a veces no queremos seguirlo y nos alejamos. Pensamos que el camino que queremos inventar es mejor y más divertido. Creemos que podemos ser más inteligentes que Él y que podemos elegir un camino alternativo.
A veces lo hacemos, y dejamos de seguir al Buen Pastor para hacer nuestro propio camino. Y en lugar de seguirlo e ir detrás de Él que sabe por donde ir, vamos al lado suyo queriendo modificar su marcha. Y a veces nos adelantamos y queremos nosotros marcar el camino. Las consecuencias de abandonar la guía de Jesús siempre son nefastas.
Nunca vamos a llegar a buen puerto porque nosotros, como las ovejas, no sabemos como llegar. A la corta o a la larga, nuestra conducta caprichosa y obstinada nos produce dolor, fracaso y heridas que dejan huella. El único remedio para evitar esto, es escuchar la voz de Jesucristo. Su voz de amor, de confianza, de seguridad.
Para enfrentar los peligros del camino, la monotonía del viaje, el aburrimiento cotidiano, las tentaciones de otros pastos, las peleas entre las ovejas, y superar todas las piedras del camino solo necesitamos escuchar la dulce voz de Jesús.
Si querés avanzar seguro, tienes que mirar a Jesús.
REFLEXIÓN – Si querés ir hacia adelante, miralo a Él.
Author: Diana Baker
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15 de Enero – Adelante
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14 de Enero – Unidad
“Él es nuestra paz que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación.” Efesios 2:14
Unidad
Pablo enfrentó durante todo su ministerio en el Asia Menor una constante y aguerrida resistencia con los judíos de cada ciudad. La iglesia nació en Jerusalén, con lo cual, el 100% de la población, era judía. Pero por las persecuciones, los cristianos judíos fueron esparcidos por el mundo conocido y llevaron el evangelio con ellos.
Pablo vivió la transición de una iglesia cristiana conformada por judíos a una iglesia cristiana mixta. Y los problemas no tardaron en llegar. El cristiano judío quería judaizar a los cristianos gentiles, porque quería mantener sus tradiciones mosaicas.
El cristiano gentil, que venía de una cultura pagana mucho más Light y permisiva, no quería saber nada con la pesada carga de reglamentos mosaicos. Y sostenía que la Gracia lo liberaba de ellos. Y estaban en lo cierto. La Gracia de Dios, a través de Jesucristo nos libera del peso de la Ley para darnos la libertad de la Ley de Cristo.
Pero los judíos de aquella época no lo veían así. Esto generó una gran pelea dentro de la iglesia. Y el cuerpo de Cristo se dividió. Algunos pensaban de una manera y otros de otra. Pero a nadie le importaba lo que Dios pensaba. Cada grupo defendía su posición, pero nadie defendía la unidad de la Iglesia de Cristo.
Por eso, Pablo les recuerda a estos hombres necios, que Jesús unificó a judíos y gentiles, en un solo cuerpo, derribó las divisiones y superó todas las contradicciones. El concepto de la Iglesia de Cristo, se basa en la Biblia y en el amor.
2000 años después, los cristianos seguimos peleándonos para ver quien tiene razón. Cada uno tiene su argumento y sus razones, sus experiencias y sus justificaciones y cada grupo defiende su dogma por considerarlo la verdad. El problema es que por defender tanto un pensamiento, nos peleamos y discutimos, y nos olvidamos la razón por la cual Jesucristo quiso crear la iglesia. Como oraba en Juan 17: Para que seamos uno, como tu Padre en mi y Yo en Ti, que ellos también sean uno para que el mundo crea que tu me enviaste.
Si Cristo pudo unificar a judíos y gentiles, también puede unificar la iglesia. No seas vos quien la divida.
REFLEXIÓN – Que seas de unión. -
13 de Enero – Decisión
“Has actuado mejor que yo, continuo Saúl. Me has devuelto bien por mal.” 1 Samuel 24:17
Decisión
Saúl asciende a David después de matar a Goliat a cargos importantes en el reino, y Dios prospera su tarea. Pero la envidia carcome a Saúl y sin razón, trata de matar a David. Tal era el rencor de Saúl que David tiene que huir del rey y esconderse en los desiertos y las montañas.
Una noche mientras perseguiá a David, Saúl entra en una cueva para dormir, sin saber que adentro estaban escondidos David y sus hombres. Mientras Saúl dormía, David se acerca y en lugar de matarlo, le corta la punta de su vestido. Saúl estaba indefenso, sin guardias. Era la oportunidad de David de vengarse y librarse de su perseguidor.
Sin embargo, en lugar de hacer lo que todos le decían que haga, David prefiere seguir el consejo de Dios, y le perdona la vida a Saúl. A la mañana siguiente, cuando Saúl se iba del lugar, David le cuenta todo lo que había pasado. Y Saúl dice esta frase celebre.
Es notable ver como tanto enojo y tanta envidia fueron derrotadas por un acto de amor. En lugar de pagar mal por mal, David actuó con amor, y eso hizo reflexionar a Saúl. No pudo seguir actuando con odio, se sintió miserable y vil. Y cambio su actitud, dejó de perseguir a David.
Es cierto que esa actitud le duro poco, volvió a salir a buscar a David para matarlo después de un tiempo. Pero me llamó la atención la situación en ese momento. Como un acto de amor puede cambiar una actitud de enojo.
Hoy tratamos de justificar nuestros actos, y defender nuestros derechos. Actuamos por revancha cuando alguien nos ataca, y justificamos nuestras reacciones por las actitudes de los otros. David nos enseña la fuerza del amor. Actuar por revancha es una bola de nieve que se agranda en cada vuelta. La única manera de detener su marcha destructiva, es actuar con amor. Responder bien por mal, aunque no tengas ganas, aunque la otra persona no se lo merezca, aunque sea una perdida de tiempo, Dios te manda que nunca devuelvas mal por mal.
Dios te manda que respondas siempre bien, porque Él actuó con vos de esa manera. En lugar de pagarte según tus pecados, te dio su amor. Es tiempo de imitar a Dios.
REFLEXIÓN – El amor es más fuerte. -
12 de Enero – Escogidos
“Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí; Jehová oirá cuando yo a él clame.” Salmos 4:3
Escogidos
Nos mudamos a la nueva casa el 6 de enero del 2008. Solo aquellos que se han mudado pueden entender las complicaciones de una operación de estas características. Se dice muy fácil: Me voy a mudar y en los planes resulta hasta sencillo. Pero la realidad es que se trabaja mucho, con mucho peso, y lo que se había planeado, siempre se complica en la práctica.
Por eso uno intenta escoger a las personas indicadas para hacer una mudanza. Yo la planeé con mi cuñado Dany y su amigo Marcos, que además es electricista. Se sumaron mi suegro (el terror de los jardines). Tenía todo para que salga bien, la fuerza de los jóvenes para levantar peso y mover todo rápido y un organigrama de tareas para ir preparando la nueva casa para que esté habitable y ordenada lo antes posible.
Como elegí bien, terminamos las tareas habiendo cumplido el objetivo. Todo lo que hicimos con otras personas hubiera resultado imposible. Al terminar el día, estaban los muebles armados, los ventiladores y las luces funcionando, el pasto cortado, la pileta armada y había un inicio de orden.
Siempre es bueno rodearse de las personas indicadas. Por eso me sorprende tanto la capacidad de Dios. Él no busca a los ricos, ni a los famosos, ni a los que tienen promedio ejemplar en el colegio, ni a los que tienen influencias, ni a los lindos, ni a los simpáticos, que son las personas con las que quisiéramos asociarnos para cualquier empresa.
Dios escoge a los piadosos, a aquellos que tienen un corazón sensible a sus requerimientos, aquellos que tienen como David, un corazón conforme a Dios. Y Dios elige esta condición por dos motivos. Primero, porque para Él lo más importante no es lo que se ve, sino la condición interior. Dios puede ver el corazón de cada persona y tiene el poder para evaluarlo con justicia.
Y en segundo lugar, porque la condición de piadoso no discrimina, no es para algunos, no es para cierta condición social o intelectual. Cualquiera que realmente desee, puede ser un piadoso, alguien conforme al corazón de Dios.
Hoy Dios quiere escogerte a vos. Y para ello mira tu corazón, ahí donde nadie puede ver, Dios tiene acceso. Dios escoge a los piadosos.
REFLEXIÓN – ¿Dios te puede elegir hoy? -
11 de Enero – Razones
“Respondió Satanás al Señor: ¿Acaso teme Job a Dios de balde?” Job 1:9
Razones
Satanás argumentaba que el respeto que Job tenía por Dios estaba basado en el cuidado y las bendiciones que Dios le había dado a lo largo de su vida. Aparentemente había sido una vida larga y exitosa y ese era el motivo por el cual el diablo suponía que Job le era fiel a Dios. Si Dios cuidaba tanto y bendecía tanto a un hombre, es obvio que dicha persona mantenga un algo grado de fidelidad a tan generoso benefactor.
Y por eso plantea el desafío de dañar a Job para probar su fidelidad, que es el origen de las calamidades de este buen hombre. El problema es que para el cristianismo sin compromiso y facilista que hoy vivimos un planteo como este, sería demoledor.
Hoy Dios es bueno por lo que nos da y es malo si no nos da. Perdimos la conciencia de Dios y basamos toda nuestra relación con Él sobre la base de nuestros sentimientos. Si Job hubiera hecho esto, le habría dado la razón al diablo, pero encontró otras razones para sustentar su relación con Dios, más allá de los beneficios que pudiera obtener.
Es cierto que es más fácil alabar a Dios cuando las cosas nos salen bien, cuando tenemos salud y trabajo, cuando no hay problemas, cuando no estamos solos. Son esos días cuando el sol brilla con toda plenitud y estamos optimistas.
Pero cuando aparecen los problemas, y parece que Dios no responde, y no hay soluciones para las dificultades, y cada vez se hace más pesado vivir, cuando cuesta sonreír y la almohada queda mojada de noche, es más difícil alabar a Dios y serle fiel.
Hoy pocos actúan como Job frente a las dificultades porque basan sus razones en la prosperidad que tengan. Pero Dios es más que la billetera de tu bolsillo. Job entendió esta gran verdad y por eso pudo ser lo que fue.
Dios no está limitado a tu realidad actual, ni a tus necesidades. Dios es magnífico y poderoso, es eterno y perfecto, es amante y bondadoso, es paciente y atento. Dios es tres veces santo y tiene interés en tener comunión con sujetos pecadores empedernidos como vos y como yo.
Hay razones para serle fiel a Dios, solo si entendemos quien es Dios.
REFLEXIÓN – tienes muchas razones. -
10 de Enero – Refinada

“Las palabras del Señor son palabras puras, plata probada en un crisol en la tierra, siete veces refinada.” Salmos 12:6
Refinada
El proceso de refinamiento de la plata tiene sus matices. En la antigüedad la única manera de hacerlo era una vez extraído el material de la mina, había que calentarlo hasta hacerlo líquido y guardarlo en moldes cerrados para darle la forma que el orfebre quisiera cuidando siempre que ninguna basurita se meta en el estuche.
Era una operación artesanal y peligrosa. La quemadura con plata duele mucho, pero el resultado final del proceso es una obra preciosa. David conocía muy bien el valor de la plata y lo costoso que era conseguirla. Era una moneda muy valiosa.
El valor de la plata era sabido por todos, por eso puede explicar esta verdad maravillosa con este ejemplo tan claro para ellos. Como el proceso de la purificación de la plata era muy lento y peligroso, no se hacía todos los días. Con una vez que se hiciera, era más que suficiente.
Sin embargo, David compara las Palabras del Señor, con la plata siete veces refinada. Un proceso extremadamente largo y perfeccionista. Esa plata debería estar completamente libre de toda impureza, en la más perfecta pureza. Una plata exquisita, digna de un rey.
Así consideraba David a la Palabra de Dios. Algo extremadamente puro y valioso, que no era para cualquiera. Solo para algunos escogidos. Pero Dios es más que generoso y no se guarda semejante tesoro para sí. Lo comparte con vos y conmigo, y nos invita a disfrutar de él todos los días.
Y en lugar de valorarlo, muchas veces la desestimamos. ¿Dónde está tu Biblia durante la semana? ¿Guardada en un cajón? ¿Olvidada en algún banco de la iglesia a la espera que la agarres en la siguiente reunión? ¿La usas para guardar fotos o cartitas de amor? Hay quienes la han llegado a usar como soporte para la mesa de luz. Algunas Biblias no se abren en toda la semana y otras guardan polvo por años.
Es tiempo de valorar lo que Dios nos ha regalado, sus mandamientos no pasan de moda, aunque algunos hoy te molesten y quieras cambiarlos. Dios sigue siendo vigente. Y su Palabra es el mejor manual de instrucciones. ¿Dónde guardarías tu tesoro más preciado? ¿Dónde guardás y qué hacés con tu Biblia cada día?
REFLEXIÓN – La Biblia es plata refinada. -
9 de Enero – Consumido
“Me he consumido a fuerza de gemir; todas las noches inundo de llanto mi lecho, riego mi cama con mis lágrimas.” Salmos 6:6
Consumido
Dicen los profesionales que durante el verano algunos se deprimen y suicidan, más que en el resto de las estaciones. Esos días de sol, viendo por la tele como se divierten todos los que están de vacaciones, algunas personas se sienten aun más tristes y se quitan la vida. Sus problemas son reales, pero se agravan frente a lo bien que lo están pasando los demás. Lo comparan con sus vidas tristes y no pueden soportarlo.
Y contra lo que muchos creen, que el verano es el momento de gran plenitud, que el sol y el calor ayudan a estar más feliz y mejor, para algunos es un tiempo de mayor angustia y tristeza.
David tenía uno de esos períodos. Tal vez no era verano, pero se sentía muy triste. Algo que maravilla de la Biblia, es que nunca esconde las debilidades de las historias que relata. Y en lugar de mostrarnos al gran soldado siempre fuerte y decidido, nos revela que los grandes hombres a veces también se deprimen y lloran.
Tanto era el dolor del corazón de David, que se le habían consumido las fuerzas para gemir. Hay que estar muy cansado para no tener fuerzas para quejarse. Hasta había inundado su cama de lágrimas. No podía parar de llorar. La angustia lo había superado. Su problema parecía demasiado grande y negro, sin solución, y eso lo inquietaba. La respuesta no aparecía y cada vez tenía menos fuerzas. Había demasiados enemigos que lo acosaban y nadie lo ayudaba, se sentía solo.
Estaba cansado y consumido. Había bajado los brazos. ¿Por qué este guerrero deprimido puede escribir seguido a su queja un grito de victoria sobre sus complicados enemigos? Su situación no cambió, nadie vino en su ayuda, estaba igual de solo que antes, los problemas eran los mismos, pero entendió que a pesar de las dificultades y problemas, Dios siempre escucha y responde.
Tal vez hoy estás como David, deprimido de tantos problemas y enemigos, solo y cansado. No te dejes engañar. Dios no está lejos. Él siempre te escucha y responde. Aun en tu peor tormenta, Dios está a tu lado.
Vuelve a confiar en Dios, deja que el calor de su Presencia te llene de confianza y fuerzas.
REFLEXIÓN – Dios evita que te consumas. -
8 de Enero – Prado
“Y nosotros, tu pueblo y ovejas de tu prado, te alabaremos por siempre.” Salmo 79:13
Prado
De chico me gusta ver las películas de cowboys, donde los vaqueros arrían las vacas con sus caballos. Los ganaderos de aquella época, cercaban sus campos con alambres de púa, para que ninguna vaca se pase al campo vecino. Cada uno cuidaba celosamente su ganado y los cuatreros eran perseguidos y castigados duramente cada vez que eran descubiertos.
Ese alambre de púa, impedía que la vaca se fuera al campo vecino y la obligaba a comer en su propio campo. Se marcaba las reses con un hierro al rojo vivo, para que nadie se confunda y todos sepan de quien era cada vaca. Cada una comía del prado de su dueño. La marca gravada a fuego lo permitía.
El salmista no conocía de alambres de púa, vaqueros o marcas, pero entendía muy bien el concepto del alimento para las ovejas. Había sido su trabajo de niño y sabía muy bien que para que la oveja crezca sana, necesita comer el mejor pasto. Pero la oveja es tonta y no sabe distinguir, come todo lo que tiene enfrente. Por eso el pastor cuidaba tanto donde apacentarlas. Y aunque tenían aparente libertad, con el callado las encarrilaba al mejor lugar, al prado más sano.
Hoy no tenemos alambres de púa ni callados duros de madera para encausar nuestros pasos. Tenemos la Biblia, pero a veces no queremos escucharla. Y aunque sabemos que somos ovejas del Prado de Dios, muchas veces, queremos comer de otros pastos.
Pastos que parecen más ricos, más divertidos y más atractivos. Pero que terminan siendo dañinos para nuestra vida. El cuatrero de nuestras almas, como no puede sacarnos la marca dejada por el Espíritu de Dios, que es permanente y para toda la eternidad, quiere al menos infectarnos haciéndonos comer su comida contaminada.
La presenta muy sabrosa, pero es basura. El diablo tiene esa habilidad. Presenta el pecado como algo rico, divertido y agradable. Pero es basura. Ofende a Dios, nos corta la comunión con nuestro Padre y nos quita la sensibilidad del Espíritu Santo.
A pesar de saber esto, muchas veces, miramos al prado vecino y queremos comer de esos pastos. No te dejés confundir. Todo lo que no venga de Dios, es para tu mal. Si te acostumbraste a comer de esos pastos del campo vecino, es tiempo de cambiar de dieta.
REFLEXIÓN – Sos de Prado de Dios. No comás basura. -
7 de Enero -Apariencia
“Rásguense el corazón y no las vestiduras. Vuélvanse al Señor su Dios, porque él es bondadoso y compasivo, lento para la ira y lleno de amor, cambia de parecer y no castiga.” Joel 2:13
Apariencia
Hay un aviso muy famoso de gaseosa en Argentina que remata cada secuencia con esta frase: “La imagen no es nada, la sed es todo”. Hace referencia a que siempre te venden una gaseosa o una zapatilla o cualquier elemento mostrándote una imagen de muchacho ganador y exitoso. Si lográs obtener ese producto, vas a tener el mismo éxito.
Se usa mucho con las propagandas de cigarrillos o alcohol, muestran mucha gente joven y linda, bien vestidos, en fiestas despampanantes o con autos últimos modelos. Y el mensaje es: consumí este producto y vas a tener todo esto.
Esta propaganda de gaseosa, rompe con este concepto y muestra las cosas con más realidad. Podés sacarte la sed, pero sin ser importante, famoso, exitoso o bello. Porque la belleza o el dinero no te pueden sacar la sed. La persona más bella y rica del mundo, igual se muere de sed en medio del desierto.
El profeta Joel sabía muy bien de este concepto, por eso les pide a sus conciudadanos que dejen de aparentar. El judío tenía muchas tradiciones de imágenes. Tantas que algunos pensaban que por cumplir con esas tradiciones alcanzaba para satisfacer a Dios. Que con solo tener la apariencia de religiosidad, alcazaba para ser santo.
Pero estaban confundidos. Por eso les pide que en lugar de rasgarse el vestido, que era una señal de duelo y dolor, que todos podían ver, se rasgaran el corazón, con verdadero y sentido pesar por el pecado que estaban cometiendo. Esto es algo que solo Dios puede ver.
El pedido hoy sigue siendo el mismo. Dios no quiere cristianos caretas, que guardan las apariencias y disimulan. Dios sigue prefiriendo hijos que tienen un corazón sensible. Que saben que Dios es bueno y compasivo, que perdona, que es lento para enojarse, y que está lleno de amor. Y que por todas estas cualidades, tienen respeto de su Persona.
¿Vos en qué categoría estás? Es cierto que aparentar es más cómodo, que te demanda menos compromiso y te hace la vida más sencilla. Pero no es lo que Dios espera de vos. Es tiempo de dejar las apariencias y ser de verdad.
REFLEXIÓN – Volvete a Dios, no finjas. -
6 de Enero – Poder
“Porque el reino de Dios no es cuestión de palabras, sino de poder.” 1 Corintios 4:2
Poder
Las palabras se las lleva el viento. Y aunque duela decirlo, es una gran verdad. Es muy fácil hablar, pero lo difícil es sostener los dichos con los hechos.
Nos pasa cuando llegamos tarde a una cita. Nos esperaba un amigo en una esquina y llegamos tarde. No importa demasiado cuales fueron las razones, que si salimos tarde, que si perdimos el colectivo, que si hubo un accidente, que si no tenia ganas de llegar temprano. Lo cierto es que hicimos esperar a nuestro amigo y lo dejamos plantado.
Contra esa realidad, no hay palabras que valgan. Eso mismo es lo que les está diciendo Pablo a los corintios. La vida no es solo una cuestión de palabras. La vida son hechos. De nada sirve que le diga a mi mujer que la amo y nunca se lo demuestro, no la abrazo, no la cuido, no le regalo nada, no la hago sentir bien. Son solo palabras y nada más.
La vida cristiana se maneja con los mismos parámetros y Pablo es muy gráfico al explicarlos. El reino de Dios no es solo palabras. No es solo lo que vos digas durante la reunión, mientras te ven los hermanos en la iglesia. Porque las palabras se las lleva el viento.
El reino de Dios es de actos de poder. Poder para cambiar vidas, poder para transformar la miseria en gloria, el pecado en santidad, la mentira en verdad, la debilidad en fuerza, la agresión en bondad, la burla en respeto, el odio en amor, la discriminación en bienvenida, la comodidad en sacrificio, la pereza en acción. Dios tiene poder para cambiar vidas, pero hay que demostrarlo. No alcanza con lo que digas, hace falta que lo demuestres.
Estamos viviendo tiempos de cristianos de palabras, que no hacen lo que sus labios dicen. Hablan de amor y actúan con odio, hablan de respeto y actúan con insultos, hablan de paz y arman guerras, hablan de santidad y actúan con pecado. Pablo es bien claro en el concepto: El reino de Dios no se hace con lo que vos decís. El reino de Dios se construye con lo que vos haces.
Dejate de palabras, es tiempo que cambies tu vida. Es tiempo de demostrar que sos parte del reino de Dios.
REFLEXIÓN – No hablés del reino, vivilo con poder.






