Author: Diana Baker

  • 12 de Febrero – Mostaza

    “Y Él les dijo: Por vuestra poca fe; porque en verdad os digo que si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.” Mateo 17:20
    Mostaza
    La mostaza sale de una planta que se cree se originó en Egipto. Y si bien el grano es extremadamente pequeño, si lo comparamos con otras semillas, su árbol es enorme. Jesucristo fue, es y será siempre el mejor maestro de todos. Y cuando explicaba algo, siempre lo hacía de tal manera que los que escuchaban pudieran entender lo que estaba diciendo.
    Tal vez para nosotros hoy que vivimos entre el cemento, esto no signifique nada, pero para el judío en tiempos de Jesucristo era bien gráfico. No hace falta tener mucha fe para poder alcanzar grandes resultados. Solo con un poco de fe como un grano de mostaza, se puede mover un monte. ¿Tenés idea lo que cuesta mover una montaña? Te desafío a que agarres una pala y muevas una pequeña montaña de tierra de un metro de alto. Los experimentados pueden hacerlo en un par de horas. Los que no sabemos podemos estar toda la mañana. Pero el esfuerzo es enorme.
    Jesucristo nos dijo que si tuviéramos una minúscula fe, podríamos mover el Everest. Pero nadie movió todavía una montaña. Porque la fe que Dios nos pide, no es para usarla en ese tipo de acciones. Jesucristo nos pide fe, para confiar en Él. Fe para no dudar cuando la tormenta sopla moja las entrañas de la vida, cuando el viento sopla tan fuerte que derrumba las paredes de la casa. Para confiar cuando no hay razón para confiar.
    Fe para confiar en la potencia de Dios al encarar un servicio para su Obra. Para que nos sostenga y prospere, para tener estabilidad y continuidad, para ver su Gloria en cada momento. ¿Cómo está tu fe? ¿Qué tamaño tiene? ¿Cuáles son los resultados?
    Tal vez no movés nada hace rato, porque no te interesa. Tal vez dudas del poder de Dios para actuar en tu vida, y no estás haciendo nada. Tal vez querés usar esa fe para otras cosas que no son el objetivo de Dios y no lográs resultados. Hoy Jesucristo te desafía a volver a confiar en Él, para que puedas vivir con la potencia de
    Dios.
    REFLEXIÓN – Ponele sabor a tu vida. Confía plenamente en Dios.

  • VER TU GLORIA

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    Te ruego que me muestres tu gloria.

    Dios, que dijo que de las tinieblas resplandecerá la luz, es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo.

    El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

    Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, El le ha dado a conocer.

     Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente; ¿cuándo vendré y me presentaré delante de Dios?

    Cuando dijiste: Buscad mi rostro, mi corazón te respondió: Tu rostro, Señor, buscaré.

    Nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.

    Padre, quiero que los que me has dado, estén también conmigo donde yo estoy, para que vean mi gloria, la gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.

    Ex. 33:18   II Co. 4:6   Jn. 1:14,18   Sal. 42:2; 27:8   II Co. 3:18   Jn. 17:24

  • 11 de Febrero – Personal

    “Venid; oíd, todos los que teméis a Dios, y contaré lo que ha hecho por mi vida.” Salmo 66:16
    Personal
    El salmista al escribir nos muestra que está enamorado de la creación de Dios. Es un hombre que puede admirar y deleitarse con la naturaleza que lo roda. Tal vez para nosotros, que vivimos en una ciudad de cemento y smog, no es algo tan notorio, pero cada vez que salimos de vacaciones y podemos ver otras realidades, nos pasa lo mismo que al salmista.
    Ver la montaña nevada, un bosque verde, la potencia del mar, un río tranquilo, una pradera sembrada o un cielo estrellado a la noche, nos produce la misma sensación de admiración que al salmista. El rocío de la mañana en la tela de araña, la mariposa que despliega colores y belleza, el pasto suave y verde, la grandeza de una hormiga, la regularidad de las estaciones y los cambios climáticos.
    Maravilla ver la magnífica creación de Dios. Y ver la dedicación que puso en hacer perfecta cada cosa creada. Sin embargo, el salmista encontró algo que aún lo sorprendía más que esto. Algo que lo motivaba a contarles a todos el hecho increíble que había descubierto.
    Él quería contarle a todos que Dios había cambiado su vida. Y eso lo asombraba aun más que la naturaleza maravillosa que veía a diario. Este hombre no podía callarse al pensar como Dios había hecho un milagro en su vida y la había cambiado. No sabemos que problema había tenido, ni como era su vida antes de este cambio.
    Solo sabemos una cosa. Hubo algo que pasó y que impactó terriblemente en esta persona. Dios actuó de tal manera que lo dejó maravillado.
    Y me puse a pensar lo poco que escuchamos hoy relatos como este. Hoy ya no vemos personas tan sorprendidas por los cambios que Dios realiza en sus vidas. Y no es porque Dios perdió su poder de transformación. Porque su poder sigue intacto desde siempre. Es solamente porque no queremos dejarlo actuar, y nos encaprichamos en seguir con nuestros deseos.
    Hoy el salmista nos invita a reflexionar y a redescubrir el placer de la presencia de Dios en la vida, para que puedas sorprenderte de los cambios que Dios puede hacer en vos, a partir de ahora. Dejalo a Dios actuar en tu vida, para que te impresione.
    REFLEXIÓN – Que hoy tengas algo bueno para contar.

  • CRECEMOS…NO NOS MARCHITAMOS

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    Los árboles del Señor se sacian.

    Seré como rocío para Israel;  florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como los cedros del Líbano. Brotarán sus renuevos, y será su esplendor como el del olivo,  y su fragancia como la de los cedros del Líbano.

    Bendito es el hombre que confía en el Señor, cuya confianza es el Señor. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente; no temerá cuando venga el calor  y sus hojas estarán verdes; en año de sequía no se angustiará ni cesará de dar fruto.

    Y todos los árboles del campo sabrán que yo soy el Señor; humillo al árbol elevado y elevo al árbol humilde; seco al árbol verde y hago reverdecer al árbol seco. Yo, el Señor, he hablado y lo haré.

    El justo crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del Señor,  florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aun en la vejez darán fruto;  estarán vigorosos y muy verdes,

    Sal. 104:16   Os. 14:5,6   Jer.17:7,8   Ez.17:24   Sal.92:12-14

     

  • 10 de Febrero – Elegí

    “El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.” 1 Juan 4:8
    Elegí
    Recibí por mail estos consejos para mantener un matrimonio feliz y recomendaban cumplir con estas 50 reglas. Pero al leerlas, me di cuenta que se pueden aplicar en su gran mayoría aun fuera del matrimonio. Porque uno elige a quien amar y elige como amar. El amor no es una sensación de verano, es una elección de vida.
    Estas reglas nos enseñan de qué manera podemos mantener fresco y vivo ese amor. Más allá de la pasión del primer momento, a pesar del paso del tiempo. Son consejos simples, que aplicados diariamente, pueden mantener la relación entre novios, entre amigos, entre familiares, o entre matrimonios amorosa y cuidada contra todo riesgo. Hoy podés elegir como amar. Estos son los consejos:
    COMENZAR CADA DIA CON UN BESO y USAR SIEMPRE SU ANILLO DE BODAS.
    SALIR JUNTOS UNA VEZ POR SEMANA.
    ACEPTAR SUS DIFERENCIAS, SER CORTES y BONDADOSO.
    HACERSE REGALOS y SONREIR CON FRECUENCIA.
    TOCARSE y HABLAR DE LOS SUEÑOS.
    ELEGIR UNA CANCION PARA QUE SEA “NUESTRA CANCION”.
    FROTARSE LA ESPALDA y REIR JUNTOS.
    ENVIARSE CARTAS SIN UN MOTIVO ESPECIAL.
    HACER LO QUE A LA OTRA PERSONA LE GUSTA ANTES QUE SE LO PIDA.
    ESCUCHARSE y ALENTARSE.
    HACERLO A LA MANERA DE EL O DE ELLA.
    SABER LAS NECESIDADES MUTUAS.
    PREPARARLE EL DESAYUNO A LA OTRA PERSONA.
    ELOGIARLE DOS VECES POR DIA.
    LLAMARSE DURANTE EL DIA.
    CALMARSE.
    TOMARSE DE LAS MANOS y MIMARSE.
    PREGUNTARLE AL OTRO SU OPINION.
    MOSTRAR RESPETO y RECIBIR AL OTRO CON ALEGRIA CUANDO VUELVE A CASA.
    MOSTRARSE DE LA MEJOR FORMA.
    GUIÑARSE EL OJO y FESTEJAR LOS CUMPLEAÑOS EN GRAN MANERA.
    PEDIR PERDON y PERDONAR.
    ORGANIZAR UNA ESCAPADA ROMANTICA.
    PREGUNTARSE ¿QUE PUEDO HACER PARA QUE SEAS MAS FELIZ?
    SER POSITIVO y SER AMABLE.
    SER ACCESIBLE y HABLAR DE SU AMOR.
    RESPONDER RAPIDAMENTE A LOS PEDIDOS DEL OTRO.
    RECORDAR LOS MOMENTOS FAVORITOS PASADOS JUNTOS.
    TRATAR CON CORTESIA A LOS AMIGOS Y FAMILIARES DEL OTRO.
    ENVIARLE FLORES O HACERLE UN REGALO PARA EL DIA DE LOS ENAMORADOS Y
    PARA EL ANIVERSARIO.
    ACEPTAR CUANDO SE ESTA EQUIVOCADO.
    SER SENSIBLE A LOS DESEOS SEXUALES DEL OTRO.
    ORAR POR EL OTRO DIARIAMENTE y OBSERVAR JUNTOS LAS PUESTAS DE SOL.
    DECIR CON FRECUENCIA “TE AMO”.
    TERMINAR EL DIA CON UN ABRAZO.
    BUSCAR AYUDA EXTERIOR CUANDO SEA NECESARIO.
    REFLEXIÓN – Elegí como amar, amá bien.

  • BEBE DE EL

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    He aquí, hirió la roca y brotaron aguas,
             y torrentes se desbordaron.

    Nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron por el mar;  y en Moisés todos fueron bautizados en la nube y en el mar;  y todos comieron el mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de una roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo.

    Uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza, y al momento salió sangre y agua.

     El fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades.  El castigo, por nuestra paz, cayó sobre El, y por sus heridas hemos sido sanados.

    No queréis venir a mí para que tengáis vida.

    Porque dos males ha hecho mi pueblo:  me han abandonado a mí, fuente de aguas vivas, y han cavado para sí cisternas, cisternas agrietadas que no retienen el agua.

    Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba.

     El que desea, que tome gratuitamente del agua de la vida.

     

    Sal. 78:20   I Co. 10:1-4  Jn. 19:34   Is. 53:5   Jn. 5:40   Jer. 2:13  Jn. 7:37   Ap. 22:17

  • 9 de Febrero- Espalda

    “Pero ellos se negaron a hacer caso. Desafiantes volvieron la espalda, y se taparon los oídos.” Zacarías 8:14
    Espalda
    Cuando éramos chicos, con mi hermano solíamos jugar a no escuchar. Nos poníamos los dedos en los oídos y hablábamos fuerte, para tapar lo que el otro estaba diciendo. Y si eso no funcionaba, nos dábamos vuelta, y le dábamos la espalda. El otro se enojaba todavía más y gritaba más fuerte. El asunto terminaba cuando mi mama entraba en la habitación.
    Era un juego tonto para molestar al otro. Era el juego de no escuchar. Pensábamos que era un juego que solo conocíamos nosotros, pero después aprendí que es un juego muy antiguo. El pueblo de Israel, ya lo jugaba en tiempos de Zacarías, y también mucho antes.
    Durante mucho tiempo, Dios le estuvo diciendo al pueblo de Israel cual era la mejor manera de comportarse y de vivir. Y desde Abraham hasta Zacarías, la historia se repite. Un tiempo andaban bien, y al rato se olvidaban. Elegían no escuchar.
    Cada vez que desobedecían, lo hacían con mayor intensidad. Porque el pecado tiene ese efecto cauterizador. Una vez que lo hiciste, ya no te parece tan grave. Israel desobedecía sus mandamientos y cada vez la ofensa era mayor. Es como una bola de nieve, cada vuelta que da se hace mayor y más peligrosa.
    Y en consecuencia, cada vez, el llamado de atención de Dios era mayor y más duro. Hasta que finalmente, llega el castigo en forma de guerra, hambre, desolación, tortura y deportación. Todo por no querer escuchar, y por darle la espalda desafiante a Dios.
    Hoy repetimos la historia, y queremos hacer lo que nos gusta, sin importarnos que es lo que Dios opina de nuestros actos. Hoy también desafiamos a Dios y hacemos lo que sentimos. Hoy también nos tapamos los oídos para no escuchar lo que claramente dice la Biblia de nuestros actos.
    Y nos olvidamos que hacer eso es una tontería. Que darle la espalda a Dios es un acto de locura y de negligencia. No te hagas el sordo, sacate los dedos de los oídos. Volvé a escuchar. No hay verdadera felicidad lejos de Dios, aunque obtengas aparente satisfacción y creas que es muy divertido, darle la espalda solo te va a traer problemas, angustias y tristezas. No desafies a Dios. Mejor escuchalo. Acepta el concejo de Dios, es por tu bien.
    REFLEXIÓN – Lo que Dios dice es bueno para vos.

  • APROVECHAR EL TIEMPO

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    La noche viene cuando nadie puede trabajar.

     

    “Bienaventurados los muertos que de aquí en adelante mueren en el Señor.” Sí–dice el Espíritu–para que descansen de sus trabajos, porque sus obras van con ellos.

    Allí los impíos cesan de airarse, y allí reposan los cansados.

    Todo lo que tu mano halle para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque no hay actividad ni propósito ni conocimiento ni sabiduría … adonde vas.

    Los muertos no alaban al SEÑOR,  ni ninguno de los que descienden al silencio.

    Porque yo ya estoy para ser derramado como una ofrenda de libación, y el tiempo de mi partida ha llegado. He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. En el futuro me está reservada la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me entregará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

    Queda, por tanto, un reposo sagrado para el pueblo de Dios. Pues el que ha entrado a su reposo, él mismo ha reposado de sus obras, como Dios reposó de las suyas.

     

    Jn. 9:4   Ap. 14:13   Job. 3:17      Ec. 9:10   Sal. 115:17   II Ti. 4:6-8   He. 4:9,10

  • 8 de Febrero – Razón

    “Dadle gracias; bendecid su nombre, porque Jehová es bueno. Para siempre es su misericordia, y su fidelidad por todas las generaciones.” Salmo 100:5
    Razón
    Íbamos para la reunión en el auto, y Juam Pi nos pide que pongamos la canción “Dios es bueno” que canta Marcos Witt. Y mientras sonaba la música en el auto, Juam Pi comenzó a cantar, como siempre hace y nos invitó a cantar con él, como siempre lo hace. Y una vez más mi pequeño hijo de casi 4 años me enseño más que muchas horas de estudio.
    ¿Cómo puede cantar un nene que no puede caminar, que apenas logra agarrar un tenedor y con gran esfuerzo pinchar algo de comida para llevárselo a la boca, que no puede jugar con sus amiguitos porque tiene poca movilidad en sus brazos, que cuando todos los nenes en el jardín juegan al canguro saltando, él sigue el juego desde su silla de ruedas? ¿Cómo puede un nene que se da cuenta de todo esto, cantar que Dios es bueno?
    Los adultos somos más resentidos y juzgamos la bondad de Dios en función de lo que recibimos. Si Dios nos da es bueno, pero si no nos da lo que esperamos o queremos en el momento que lo deseamos, ya deja de ser bueno. Nos acostumbramos a condicionar a Dios, y perdimos la mirada simple de los niños.
    Por algo Jesucristo decía que el Reino de los Cielos es de los niños. Porque ellos tienen la magia para creer todo aunque no haya ninguna razón para creer. A un niño le preguntás si quiere un caramelo y extiende la mano para recibirlo. A un adulto le ofrecés un caramelo y piensa que le vas a pedir a cambio, o que tal vez lo vas a robar, o que es un compromiso. Los niños son más simples y más sanos.
    Por eso Juam Pi puede cantar que Dios es bueno. Sin importar lo que le de, porque sabe y conoce la esencia de Dios. No condiciona el amor de Dios a los beneficios recibidos. Sabe que Dios es mucho más grande y más bueno que lo que nos da. Por eso puede cantar. Y decidí cambiar mi mirada de Dios.
    Hoy Dios nos ofrece la posibilidad de cantar de nuevo, y decir que Él es bueno. Sin importar que cosas no tengas, Dios es bueno. Agradecele.
    REFLEXIÓN – Dios es la razón para cantar.

  • UNA CASA ESPIRITUAL

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    Llamarás a tus murallas salvación y a tus puertas alabanza.

    El muro de la ciudad tenía doce cimientos, y en ellos estaban los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.

    Así pues, ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino que sois conciudadanos de los santos y sois de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular, en quien todo el edificio, bien ajustado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor, en quien también vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

    Si es que habéis probado la benignidad del Señor. Y viniendo a El como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa delante de Dios, también vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

    Habrá delante de ti,  alabanza en Sion, oh Dios.

    Is. 60:18   Ap. 21:14   Ef. 2:19-22   I P. 2:3-5   Sal. 65:1